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| Fotos: Fran Chef |
El curry es una especia que os tiene que gustar para que
preparéis este sándwich. Tiene un sabor muy característico y, por lo general,
está muy asociado al pollo con el que combina muy bien. La esencia de este
bocadillo va a ser la salsa o cremoso al curry que vamos a preparar,
así como ciertos ingredientes complementarios ricos en fibra: algunos frutos
secos. Os recomiendo esta receta a quienes queráis probar una manera nueva de
comer pollo.
INGREDIENTES / MATERIA PRIMA
Una pechuga de pollo cocida o
asada / Pan de centeno con pipas en rebanadas / Cebolla
tierna / Tomate concentrado o en salsa /
Curry en polvo / Zumo de limón /
Mayonesa ligera / Mermelada de albaricoque /
Aceite de oliva virgen extra
/ Uvas pasas remojadas / Almendra
laminada / Lechuga
ELABORACIÓN /
MANOS A LA OBRA
La pechuga de pollo si no la
tuviésemos previamente cocida o asada, no tendríamos más que ponerla a cocer en
agua con sal, al tiempo que generaríamos una base espléndida para una sopa.
Con la pechuga de pollo ya lista
y reservada en frío, es la hora de preparar la salsa o cremoso de curry. Para
ello vertemos en un bol dos o tres cucharadas soperas de mayonesa, a la que añadimos un chorro de
zumo de limón y un par de cucharadas de postre de mermelada de albaricoque.
Mezclamos bien y reservamos.
Picamos la cebolla muy fina y la
ponemos a pochar en una sartén con unas gotas de aceite de oliva virgen extra.
Cuando esté pochada, sin que se queme, le añadimos un poco de tomate
concentrado o en salsa, removemos, espolvoreamos con curry al gusto (no más de
una cucharilla de postre) y dejamos unos minutos a fuego lento. Apagamos y
reservamos mientras se atempera.
Es el momento de ir picando la
pechuga de pollo en tacos o tiras. Luego mezclaremos el contenido del bol con
el de la sartén. Removemos bien y añadimos las pasas escurridas, la almendra
laminada y el pollo. Metemos unos minutos en la nevera tapado con papel film.
PRESENTACIÓN /
PARA LA FOTO
En una fuente o plato colocamos
una rebanada de pan de centeno con pipas. Sobre ella unas hojas de lechuga bien
lavadas. Cubrimos con la mezcla y tapamos con una segunda rebanada de pan. Si
es muy grande podemos partirlo en dos mitades y degustarlo con calma. ¡Disfrutadlo!
¡Ñam, ñam!