miércoles, 10 de diciembre de 2014

ESPÁRRAGOS EMPANADOS CON PAVO Y QUESO


Foto: Fran Chef
¿Queréis aprender una receta divertida? Pues aquí la tenéis, gracias a mi querido Orlando, quien tuvo a bien invitarme a probarlos. A partir de ahora, los espárragos blancos no lo serán tanto, pues con este bronceado de pan rallado y huevo sólo hablaréis de 'canutillos' morenitos muy crujientes.
 
INGREDIENTES      /      MATERIA PRIMA
 
Espárragos blancos gruesos   /   Lonchas de fiambre de pavo   /   Lonchas de queso   /   Pan rallado   /   Huevo   /   Palillos   /   Lechuga (para decorar)
 
ELABORACIÓN       /      MANOS A LA OBRA
 
Disponemos sobre una tabla los espárragos bien escurridos. Envolvemos cada uno de ellos, primero en una loncha de queso y luego en una de pavo, de manera que queden bien cubiertos (si sobra, cortamos los bordes; si falta, envolvemos con otro poco). Para que no se nos deshagan los envoltorios, pinchamos con uno o más palillos.
 
Llegó la hora de freír. Pasamos los espárragos por pan rallado, huevo batido y de nuevo por pan rallado y los freímos en una sartén con aceite caliente. Los vamos rotando para que se frían bien y los retiramos a una bandeja con papel absorbente.
 
PRESENTACIÓN      /      PARA LA FOTO
 
En una fuente, en la que colocaremos una cama de lechuga cortada, situaremos nuestros "canutillos" de espárrago. No dejéis que se enfríen, pues calentitos saben mejor.
 
¡Ñam, ñam!

martes, 9 de diciembre de 2014

ARROZ INTEGRAL CON VERDURAS A LA PLANCHA


Foto: Fran Chef
Hay maneras y manera de cocinar: cocer, freír, asar..., pero, quizás, una de las más sanas sea 'planchar'. Las comidas cocinadas 'a la plancha' suelen estar más jugosas, porque mediante este sistema se evita que se pierdan las propiedades de los alimentos. Hasta hace muy poco estábamos acostumbrados a cocinar las hortalizas y verduras excesivamente, pero cada vez es más habitual dejarlas en un punto más cercano a lo crudo que a lo pasado. Las verduras a la plancha, son el mejor ejemplo.
 
INGREDIENTES      /      MATERIA PRIMA
 
Arroz integral   /   Agua   /   Sal   /   Berenjena   /   Calabacín   /   Pimiento rojo   /   Tomate   /   Vino blanco   /   Aceite de oliva virgen extra   /   Pimienta negra molida   /   Orégano   /   Azúcar
 
ELABORACIÓN      /      MANOS A LA OBRA

Comenzamos lavando bien las hortalizas. Una vez lavadas y secas empezaremos con la berenjena. La cortamos en rodajas finas y las metemos durante media hora en agua con sal para que vayan perdiendo algo de amargor. En rodajas también cortamos el calabacín.

El pimiento rojo lo cortamos en aros tras quitarle las semillas. El tomate lo escaldamos un poco en agua hasta que suelte la piel, que retiraremos junto con las semillas, quedándonos la pulpa que echaremos en un cazo.

Mientras estamos trabajando con las verduras, ponemos a calentar una olla con agua y sal, que nos servirá para cocer el arroz según las instrucciones del fabricante. No os desesperéis, porque tarda en cocerse más tiempo que el arroz normal. Cuando esté cocido, lo escurrimos y reservamos en caliente.

El tomate lo pondremos a reducir y le añadiremos un gota de aceite de oliva virgen extra y un poco de sal. Sin que se nos pegue, añadiremos un poco de vino blanco, un poco de azúcar y orégano. Nos deberá de quedar una salsita sabrosa, que reservaremos también en caliente.

Es la hora de planchas las verduras. Comenzamos por la berenjena, bien escurrida y seca. Iremos planchando las rodajas con unas gotas de aceite en una plancha o sartén antiadherentes. Les damos la vuelta varias veces si hace falta, con tal de que no se quemen. Podemos echarles unas arenas de sal, si lo preferimos. Sacamos a una bandeja con papel de cocina.

Seguiremos el mismo procedimiento con el calabacín y el pimiento, y sólo nos quedará montar el plato.

PRESENTACIÓN      /      PARA LA FOTO

En un plato blanco inmaculado podremos una porción de arroz acotada por un aro de emplatar. Encima colocaremos pimientos, la salsita de tomate, el calabacín y la berenjena. No dejéis que enfríe y disfrutad de esta rica y sana receta.

¡Ñam, ñam!

 
 
 
 
 

jueves, 4 de diciembre de 2014

FILETES DE POLLO AL AROMA DE ALBAHACA

Foto: Fran Chef
El pollo es una de las carnes más livianas que conozco y por eso lo suelo preparar de múltiples maneras. Hoy os traigo una muy rica, aprovechando que todavía se puede conseguir albahaca natural. Aquí os la dejo.
 
INGREDIENTES      /      MATERIA PRIMA
 
Pechuga de pollo fileteada   /   Pesto   /   Nata líquida   /   Sal   /   Pimienta   /   Ajo   /   Aceite de oliva virgen extra
 
ELABORACIÓN      /      MANOS A LA OBRA
 
Comenzaremos poniendo en una olla de acero inoxidable un chorro de aceite a calentar. Cuando esté templado, añadimos un diente de ajo muy picadito para que aromatice el aceite y, antes de que empiecen a dorarse, vamos planchando las pechugas de pollo, que salpimentaremos entre vuelta y vuelta. No dejaremos que doren y cuando veamos que están semicocinadas, añadimos un buen chorro de nata, de manera que queden cubiertas por la misma. Dejamos que cocinen a fuego medio sin que se peguen ni queden secas (añadimos más nata si tienden a hacerlo). Cuando veamos que están cocinados los filetes, sólo nos quedará añadir el pesto, remover y apagar.
 
El pesto que vamos a utilizar no será ligero como el que hemos empleado con anterioridad, sino que llevará el doble de albahaca, aumentando su tonalidad verde.
 
De este modo, los filetes de pechuga adquirirán un tono verdoso en cuanto a su salsa y un aroma a albahaca maravilloso. No os digo más.
 
PRESENTACIÓN      /      PARA LA FOTO
 
Podéis servir los filetes de pechuga o dejarlos en la olla en que los habéis cocinado para que se mantengan calentitos y que cada uno se vaya sirviendo. Admite cualquier acompañamiento -arroz, patatas, pasta-, pero yo los he degustado solos, con un pedacito de pan para mojar.
 
¡Ñam, ñam!

martes, 2 de diciembre de 2014

TOSTA DE PESTO Y ATÚN

Foto: Fran Chef
Entre las recetas más recientes que hemos publicado, se encuentra la del pesto (ligero). Hoy vamos a emplear el pesto en una tosta muy rica, ideal como aperitivo o primer plato en una cena con amigos.
 
INGREDIENTES      /     MATERIA PRIMA
 
Pesto (ligero)   /   Pan rústico   /   Una lata de atún al natural   /   Cebolla frita crujiente
 
ELABORACIÓN      /      MANOS A LA OBRA
 
Comenzaremos partiendo el pan rústico en rebanadas de un centímetro de grosor. Las horneamos o tostamos a nuestro gusto, pero sin que se quemen. Ellas serán la base de un rico bocado.
 
Untamos cada rebanada con el pesto y sobre él colocamos unos buenos trozos de atún (sin que se nos deshaga mucho). Terminamos espolvoreando con la cebolla frita crujiente, que le dará un toque especial.
 
PRESENTACIÓN      /      PARA LA FOTO
 
En una fuente de pizarra situamos las tostas para que luzcan sobre un fondo oscuro. No os digo lo buenas que están porque ya lo descubriréis vosotros.
 
¡Ñam, ñam!

viernes, 28 de noviembre de 2014

PATÉ DE HIGADITOS DE POLLO


Foto: Fran Chef

No quiero dejar pasar muchas recetas por medio y por eso hoy elaboraremos un paté de higadito de pollo. Como recordaréis, cuando preparamos los higaditos encebollados os mencioné esta posibilidad si sobraban. ¡Han sobrado!
 
INGREDIENTES      /      MATERIA PRIMA
 
Higaditos de pollo encebollados   /   Nata líquida   /   Leche desnatada   /   Queso tipo Philadelphia   /   Brandy
 
ELABORACIÓN      /      MANOS A LA OBRA
 
Preparamos el vaso de la batidora e introducimos los higaditos, evitando que vayan trozos de cebolla. Añadimos un chorro de nata líquida, una cucharada de queso crema, otro chorro de leche y una pizca de brandy para realzar un poco el sabor. Trituramos todo y deberá quedarnos una pasta no muy líquida ni muy apelmazada. Es mejor quedarse cortos con los ingredientes líquidos porque será más fácil corregir.
 
PRESENTACIÓN      /      PARA LA FOTO
 
Vertemos la mezcla en un bol y ya podremos hacer tostas, dipear o chuparnos los dedos. Nos os paséis porque es potente. Así que un par de picatostes untados y listo. No obstante, en breve os diré como preparar una rica tosta. ¡Permaneced atentos!
 
¡Ñam, ñam!

  

jueves, 27 de noviembre de 2014

ENSALADA CON JAMÓN Y PIÑA

Foto: Fran Chef
Tomar algo frío a estas alturas del año puede resultar todavía apetitoso y, sobretodo, si se trata de una buena ensalada. Os propongo, en esta ocasión, una combinación muy tradicional, adornada con sésamo y granada. Si estáis a dieta, os vendrá muy bien porque sacia pero se digiere muy bien.
 
INGREDIENTES      /      MATERIA PRIMA
 
Lechuga   /   Canónigos   /   Rúcula   /   Jamón serrano   /   Piña natural o de lata en su jugo  /   Semillas de granada   /   Semillas de sésamo   /   Aceite de oliva virgen extra   /   Vinagre de manzana
 
ELABORACIÓN      /      MANOS A LA OBRA
 
Para este plato tan sencillo, lavaremos y escurriremos bien la lechuga. Los canónigos y la rúcula ya tendremos embolsada, previniendo que sus hojas estén en buen estado (no aplastadas y con mal aspecto).
 
Cortamos la piña en rodajas, las pelamos, desechamos el tronco y cortamos en dados. Cortamos también el jamón serrano, que debe estar bien curado. Desgranamos la granada y reservamos.
 
Preparamos la vinagreta emulsionando el aceite y el vinagre de manzana.
 
PRESENTACIÓN      /      PARA LA FOTO
 
Montamos el plato o la ensaladera del siguiente modo: primero colocaremos la lechuga, sobre la cual incorporamos los canónigos y la rúcula; incorporamos el jamón en lascas, la piña y las semillas de granada. Regamos con la vinagreta y finalizamos con unas semillas de sésamo.
 
¡Ñam, ñam!

martes, 25 de noviembre de 2014

TOSTA DE QUESO CREMA Y PIMIENTOS CARAMELIZADOS


Foto: Fran Chef
El curso que nos imparte Laura Emanuele está centrado en la cocina tradicional y en distintos métodos de conserva. Entre los métodos de conserva se encuentra la caramelización de algunos productos que, en casos concretos, derivan en mermeladas, como pasa con casi toda la fruta, incluidos los tomates. Hoy vamos a ver cómo caramelizar unos pimientos morrones -que no hacer mermelada- para confeccionar una rica tosta.

INGREDIENTES      /      MATERIA PRIMA

Pimientos morrones rojos   /   Azúcar   /   Vinagre   /   Queso crema tipo Philadelphia   /   Pan de molde   /   Aceite de oliva virgen extra

ELABORACIÓN      /      MANOS A LA OBRA
 
Lavamos bien los pimientos (necesitaremos más de uno si contamos con más comensales) y les quitamos la semilla. Los cortamos en tiras y los ponemos en un bol. Los espolvoreamos con azúcar (un pocillo por pimiento, más o menos), los tapamos con papel film y los metemos en la nevera durante al menos 5 ó 6 horas. Con ello, lo que conseguimos es que suelten agua, lo que facilitará mucho su caramelización. Por otra parte, hemos escogido los pimientos tipo morrón porque son más resistentes a que se le desprenda la piel, evitando encontrarnos con trozos de la misma tan incómodos.
 
Bien. Seguimos. Transcurrido el tiempo de maceración, desechamos el agua que han soltado los pimientos y los ponemos a cocinar en una olla con un chorro de aceite a fuego medio-bajo. Estaremos atentos de que se no se peguen. Si vemos que tienen poco azúcar, echamos un poco más. Cuando le falte poco para estar listos, añadimos un chorro de vino blanco, dejamos que reduzca y sólo nos quedará pensar cómo los vamos a emplear (nos durarán en la nevera 4 ó 5 días). Una de las opciones es la de hacer una tosta con queso crema y los pimientos. Para ello, cortamos con un aro las rebanadas de pan de molde y las horneamos hasta que estén tostadas (no mucho). Sobre cada una, en frío, untamos con queso y rematamos con los pimientos caramelizados algo templados.
 
PRESENTACIÓN      /      PARA LA FOTO
 
Os puedo asegurar que esta tosta os garantiza el éxito como aperitivo en vuestras comidas o cenas. Os recomiendo que las presentéis sobre algo negro, pues el contraste es muy colorista.
 
¡Ñam, ñam!

jueves, 20 de noviembre de 2014

HIGADITOS DE POLLO ENCEBOLLADOS

Foto: Fran Chef
Cuando era pequeño no era muy buen comedor. Era flacucho y no me gustaba casi nada, exceptuando las lentejas. Mi madre, que siempre fue muy sabia en esto de la cocina, me daba de comer sopa de pollo y en algunas ocasiones incluía alguna de sus vísceras como el corazón o los hígados. Estos últimos los probé y me supieron muy ricos, además de ayudarme nutricionalmente. Evocando aquella época, os traigo hoy aquí esta receta de higaditos de pollo encebollados.
 
INGREDIENTES      /      MATERIA PRIMA

Higaditos de pollo   /   Cebolla   /   Ajo   /   Aceite de oliva virgen extra   /   Tomillo   /   Orégano   /   Nuez moscada   / Canela en polvo   /   Brandy o vino seco de Jerez   /   Caldo de pollo o agua caliente  /   Sal   /   Puré de patata

ELABORACIÓN      /      MANOS A LA OBRA

Limpiamos bien los higaditos de manera que no tengan restos de otras vísceras. Los secamos bien con papel de cocina. Reservamos.
 
Picamos una cebolla en dados no muy pequeños. Picamos también un diente de ajo. En una tartera de acero inoxidable echamos cubrimos el fondo con aceite y la ponemos a fuego medio-alto. Cuando se haya calentado un poco añadimos la cebolla y el ajo, pochamos uno par de minutos y luego incorporamos los higadillos (yo he hecho entre 6 y 8). Removemos un poco, añadimos media cucharilla de café de las distintas especias -tomillo, orégano, nuez moscada y canela en polvo-, el brandy y finalmente el caldo, que cubrirá los higaditos. Dejamos cocinar hasta que tengan una textura blanda. Apagamos y dejamos reposar unos minutos.
 
PRESENTACIÓN      /      PARA LA FOTO
 
Servimos los higaditos con su salsa y acompañamos con puré de patata. No debemos abusar porque son un plato contundente. Si nos sobran, no importa, haremos un paté.
 
¡Ñam, ñam!

miércoles, 19 de noviembre de 2014

SOLOMILLO DE CERDO A LA PLANCHA CON REPOLLO


Foto: Fran Chef
La carne de cerdo es una carne blanca muy sana y saludable si no abusamos de ella. Una de las piezas más sabrosas es el solomillo, que, además, nos permite realizar múltiples recetas con variar su adobo, marinado o salsa. Por eso, hoy os traigo simplemente un solomillo a la plancha acompañado de un rico repollo para que apreciéis la facilidad con la que se prepara  y que con sólo un poco de sal y pimienta resulta exquisito.
 
INGREDIENTES      /      MATERIA PRIMA
 
Solomillo de cerdo   /   Aceite de oliva virgen extra   /   Sal   /   Pimienta   /   Repollo blanco   /   Patatas   /   Agua
 
ELABORACIÓN      /      MANOS A LA OBRA
 
Limpiamos bien el solomillo de grasas y pieles. Lo cortamos en lonchas gruesas de un par de centímentros y le echamos un casi nada de sal fina. Reservamos.
 
Ponemos en una olla con agua y sal. En ella ponemos a cocer -mondadas, lavadas y cortadas por la mitad- unas patatas. Echamos unas gotas de aceite. Mientras esperamos a que rompan a hervir, lavamos el repollo y lo cortamos muy poco. En cuanto hiervan las patatas, incorporamos el repollo. Dejamos que cueza todo hasta que estén las patatas.
 
Preparamos la plancha o sartén antiadherente con un mínimo chorro de aceite sobre un fuego medio-alto. Comenzamos a planchar la carne. Veremos que empieza a soltar su jugo. Volteamos un par de veces e iremos viendo como el jugo se va sumiendo. Cuando veamos el solomillo cocinado al gusto, lo retiramos y lo salpimentamos.
 
PRESENTACIÓN      /      PARA LA FOTO
 
Sobre el plato colocamos los medallones de solomillo cual fichas de dominó caídas. Acompañamos con el repollo y unas patatas, que podremos rociar con aceite de oliva virgen extra. Yo, como tenía un poco de salsa chimichurri, aderecé el solomillo con ella.
 
¡Ñam, ñam!
 
 

martes, 18 de noviembre de 2014

PESTO VERDE (LIGERO)


Foto: Fran Chef
Como ya sabréis -y si no, os lo digo yo-, el pesto es un majado típicamente italiano cuyo principal ingrediente es la albahaca y el queso parmesano. Se utiliza como aliño de pastas -como no podía ser de otro modo-, pero también de arroces o, incluso, dentro de algunos aperitivos. Como el sabor y aroma de la albahaca es un tanto particular e intenso, os mostraré como hacer un pesto verde, pero un poco más suave de lo habitual, reduciendo la cantidad de albahaca.

INGREDIENTES      /      MATERIA PRIMA
 
Albahaca fresca   /   Ajo   /   Piñones   /   Queso Parmesano o Grana Padano   /   Aceite de oliva virgen extra
 
ELABORACIÓN      /      MANOS A LA OBRA
 
El pesto es un majado, con lo cual lo que debemos hacer es machacar a mano en un mortero todos los ingredientes con la ayuda del aceite de oliva virgen extra que nos dirá en qué textura queremos dejar nuestro pesto.
 
Como a mano nos llevaría tiempo, y un poco de sudor, lo que haremos será triturar todo con la batidora de brazo. Así, incluiremos en el vaso de la misma, 8 hojas de albahaca fresca, medio diente de ajo, 30 piñones, 50 gr. de queso y un chorro de aceite (añadiremos más si vemos que queda muy seca la mezcla). Trituramos. El pesto que haremos será suave; si lo quisiésemos más intenso, aumentaríamos la dosis de albahaca.
 
PRESENTACIÓN      /      PARA LA FOTO
 
Vaciamos el majado en un pequeño cuenco y ¡listo para utilizar como queramos! Se apreciarán los puntitos verdes de la albahaca.
 
¡Ñam, ñam!