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| Foto: Fran Chef |
Me apetecía pescado y decidí ir a por dos buenas doradas y prepararlas al
horno. Le pedí a la pescadera que me las filetease, esto es, que me las abriese
a la mitad y les quitase la espina central. También le pedí que me las limpiase
bien. Con este trabajo ahorrado, sólo tuve que esmerarme a la hora de buscar el
aliño y los ingredientes que acompañasen al pescado.
¡Veamos como lo preparé!
INGREDIENTES / MATERIA PRIMA
Dos doradas / Aceite de oliva virgen extra /
Sal / Pimienta negra /
Albahaca / Dos dientes de ajo /
Medio limón / Tres patatas /
Medio pimiento rojo / Medio pimiento verde /
Tres zanahorias / Media cebolla /
Un vaso de vino blanco / Orégano
ELABORACIÓN /
MANOS A LA OBRA
Mientras se precalienta el horno
a 180º, en la fuente en la que colocaremos el pescado echamos un buen chorro de
aceite de oliva virgen extra. A continuación, ubicamos las cuatro mitades de
las doradas con la piel hacia abajo, tras haberlas lavado bien. Las
salpimentamos y las espolvoreamos con albahaca picadita.
A continuación, cortamos unas
rodajitas finas de limón y fileteamos los dientes de ajo muy finos, colocando,
ambos, sobre las mitades de dorada. Introducimos en el horno y dejamos que se
cocine durante unos 20 o 25 minutos.
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| Foto: Fran Chef |
Mientras, en una sartén
antiadherente echamos un poco de aceite de oliva virgen extra y la ponemos a
fuego medio. En el tiempo que tarda en calentarse el aceite, picamos en juliana
la cebolla, los pimientos y las zanahorias. Echamos en la sartén e incorporamos
sal, revolviéndolo todo continuamente para que se vayan mezclando los sabores.
Dejamos que se cocinen durante 5 minutos, tiempo durante el que cortaremos las
patatas, previamente peladas y lavadas, en rodajas de medio centímetro (tipo
panadera, pero un poco más finas), colocándolas en la sartén sobre las
verduras. Les añadimos sal, aceite de oliva virgen extra y un poco de orégano,
para, finalmente, rociar todo con el vaso de vino blanco. Tapamos con una tapa
de cristal y esperamos a que se cocinen las patatas, teniendo cuenta de que no
se quemen las verduras (la cebolla, sí tenderá a caramelizarse), para lo cual
se añadirá un poco más vino si fuese necesario.
Cuando las patatas hayan
alcanzado un aspecto entre fritas, cocidas y asadas, retiramos la sartén y
reservamos.
PRESENTACIÓN /
PARA LA FOTO
En un plato de cerámica blanca
colocamos una mitad de dorada, que acompañaremos con una guarnición de verduras
y patatas. Adornamos con una ramita de perejil, que le dará un toque especial a
la vista, porque lo que es al gusto, no es necesario, ya que la combinación de
verduras y patatas hará explosión en nuestras papilas gustativas, tras un buen
bocado de dorada.
¡Por cierto! No olvidéis
acompañar este pescado con un buen vino albariño casero.
¡Ñam, ñam!